Paso 1
Tamiza la harina en un bol grande, añade sal y levadura. Vierte 300 ml de agua mezclada con aceite en el centro y mezcla poco a poco para formar la masa.
Paso 2
Amasa hasta que la masa esté suave y no se pegue a las manos. Déjala reposar en un lugar cálido durante una hora. Cuando haya duplicado su tamaño, puedes empezar a preparar la pizza.
Paso 3
Extiende la masa en forma de círculo sobre una superficie enharinada y reparte encima la salsa para pizza.
Paso 4
Coloca los aros de cebolla cortados sobre la superficie.
Paso 5
Coloca lonchas finas de bacon y bolitas de mozzarella sobre la cebolla. Hornea en horno precalentado a 220°C durante 20 minutos.
Paso 6
¡Listo!