Paso 1
Corta la pechuga de pollo en cubos, no muy pequeños.
Corta el queso en cubos del mismo tamaño o más pequeños.
Si usas cebolla, pícalo finamente.
Paso 2
Agrega kéfir, almidón y sal.
Paso 3
Agrega menos sal de lo normal — el queso ya aporta sal.
Mezcla todo y añade hierbas finamente picadas.
Paso 4
Así queda el relleno.
Paso 5
Fríe a fuego medio.
Puedes ponerlos con cuchara como tortitas, o darles otra forma.
Las croquetas se cocinan muy rápido.