Paso 1
Lavar bien la calabaza. Cortar con cuidado la parte superior para crear una "tapa". Con una cuchara o un raspador especial, retirar todas las semillas y la pulpa fibrosa del interior.
Paso 2
Enjuagar el arroz. Hervirlo en agua ligeramente salada hasta que esté semicocido (debe quedar firme por dentro). Escurrir el agua y dejar que el arroz se enfríe un poco.
Paso 3
Picar finamente las frutas secas (ciruelas pasas, albaricoques, manzanas). En un bol hondo, mezclar el arroz semicocido con las frutas secas picadas. Añadir sal, canela y miel al gusto. Remover bien hasta que todos los ingredientes se distribuyan uniformemente.
Paso 4
Colocar la mitad de los trozos de mantequilla en el fondo de la calabaza vacía. Luego, rellenar la calabaza firmemente con la mezcla de arroz y frutas secas preparada. Colocar los trozos restantes de mantequilla encima del relleno.
Paso 5
Verter leche en el interior, lo suficiente para cubrir ligeramente la capa inferior del relleno (unos 100-150 ml, según el tamaño de la calabaza). Cubrir la calabaza con la "tapa" cortada.
Paso 6
Precalentar el horno a 170-190°C. Colocar la calabaza rellena en un molde para horno o en una bandeja y hornear durante 40 a 60 minutos. La calabaza estará lista cuando su pulpa esté tierna (se pueda perforar fácilmente con un cuchillo) y se forme una corteza ligeramente caramelizada en la superficie.
Paso 7
Dejar que la calabaza terminada se enfríe por completo. Servirla cortada en porciones (gajos) como aperitivo frío o postre. Este plato sabe mejor cuando los sabores se han fusionado completamente.